Rijksmuseum: part 4 – Longhi, Pietro -- Portret van een Venetiaanse familie met een bediende die koffie serveert, 1752
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El grupo familiar se compone de cuatro miembros: dos adultos, presumiblemente los padres, y dos niños pequeños. La mujer, sentada en un sillón con una postura ligeramente inclinada hacia adelante, parece supervisar la actividad. Su vestido rosa pastel, adornado con encajes delicados, denota su posición social elevada. El hombre, a su derecha, se encuentra sentado en una silla de respaldo bajo, ataviado con una levita y calzas ornamentadas. Su expresión es serena, casi distante, sugiriendo un cierto aire de autoridad. Los niños, uno abrazando una muñeca de porcelana, ocupan posiciones centrales, enfatizando la importancia de la descendencia dentro del orden familiar.
El sirviente, situado en el centro de la composición, desempeña un papel crucial en la narrativa visual. Lleva a cabo la tarea de servir café con una formalidad que contrasta con la atmósfera relajada del resto del grupo. Su atuendo es más sobrio y funcional, marcando su diferencia social. La bandeja de plata reluce bajo la luz, atrayendo la atención hacia el ritual del consumo del café, un símbolo de refinamiento y modernidad en el siglo XVIII.
La iluminación es uniforme y difusa, sin crear fuertes contrastes ni sombras dramáticas. Esto contribuye a una atmósfera de calma y bienestar. La paleta cromática se centra en tonos pastel – rosas, verdes, beiges – que refuerzan la impresión de elegancia y sofisticación.
Más allá de la representación literal de un momento cotidiano, esta pintura parece ofrecer una reflexión sobre las jerarquías sociales y los roles dentro de la familia burguesa del siglo XVIII. La presencia del sirviente subraya la dependencia económica de la clase alta respecto a la servidumbre, mientras que la atención dedicada al ritual del café sugiere una preocupación por el refinamiento cultural y el disfrute de los placeres materiales. El retrato no solo documenta un instante en el tiempo, sino que también construye una imagen idealizada de la vida familiar y el estatus social. La disposición de los personajes y sus expresiones transmiten una sensación de estabilidad, prosperidad y control sobre su entorno.