Rijksmuseum: part 4 – Nuijen, Wijnand -- Vissersschepen op het strand met vissers en vrouwen die de vangst sorteren, 1835
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, un conjunto de figuras se agrupa alrededor de uno de los barcos. Se trata principalmente de mujeres y hombres dedicados a la clasificación de una abundante pesca. La disposición de los cuerpos sugiere una jerarquía informal: algunas mujeres están sentadas sobre el suelo, atendiendo diligentemente su tarea, mientras que otros personajes parecen supervisar o participar en otras labores relacionadas con la descarga y organización del botín. La ropa, sencilla y funcional, denota un origen humilde y una vida dedicada al mar.
El plano medio muestra más barcos a lo lejos, indicando una comunidad pesquera activa y extensa. La presencia de un castillo distante, apenas visible en el horizonte, introduce una nota de historia y permanencia, contrastando con la naturaleza efímera del trabajo marítimo. La inclusión de este elemento arquitectónico podría sugerir una relación entre la actividad pesquera y el poder local o la defensa costera.
El autor ha logrado capturar un momento preciso en la vida cotidiana de una comunidad pesquera. Más allá de la mera representación de una escena laboral, se percibe una reflexión sobre la dureza del trabajo, la importancia de la cooperación comunitaria y la conexión intrínseca entre el hombre y el mar. La atmósfera general es de resignación serena; no hay dramatismo ni exaltación, sino una aceptación silenciosa de las condiciones de vida impuestas por el entorno natural. La composición, con su énfasis en los volúmenes y la luz difusa, transmite una sensación de realismo y autenticidad, invitando al espectador a contemplar la dignidad del trabajo manual y la belleza austera del paisaje costero. La paleta de colores, dominada por tonos terrosos y grises, refuerza esta impresión de sobriedad y sencillez.