Rijksmuseum: part 4 – Brugghen, Hendrick ter -- De ongelovige Thomas, 1622
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A ambos lados de esta interacción principal, dos figuras adicionales observan la escena con gestos que sugieren sorpresa, incredulidad o quizás una mezcla de ambas emociones. La figura a la izquierda se inclina hacia adelante, su rostro parcialmente oculto por un turbante verde, mientras que la figura a la derecha, envuelta en un manto amarillo, parece contemplar el evento con una expresión más contenida pero igualmente significativa.
La paleta cromática es deliberadamente restringida, dominada por tonos terrosos y ocres que contribuyen a la atmósfera de solemnidad y recogimiento. La luz, proveniente de una fuente no visible, se concentra en las figuras principales, creando fuertes contrastes con las zonas oscurecidas del fondo. Esta técnica lumínica no solo dirige la atención del espectador hacia los personajes clave, sino que también intensifica el dramatismo de la escena.
El gesto de extender la mano y permitir el examen físico es particularmente revelador. Sugiere una vulnerabilidad extrema por parte del hombre central, un acto de paciencia ante la duda y la necesidad de convicción. La presencia de las gafas en uno de los personajes introduce un elemento de racionalidad e intelectualismo, contrastando con la naturaleza aparentemente sobrenatural del evento representado.
En términos subtextuales, la pintura parece explorar temas de fe, duda y la búsqueda de la verdad. El escepticismo expresado por el personaje que examina la herida plantea preguntas fundamentales sobre la naturaleza de la creencia y la necesidad de evidencia tangible para aceptar lo inexplicable. La disposición de los personajes sugiere una dinámica de poder sutil: el hombre central se ofrece a ser examinado, mientras que el escéptico ejerce su derecho a cuestionar. La atmósfera general invita a la reflexión sobre la complejidad de la experiencia humana frente a lo divino y la dificultad inherente a la aceptación de aquello que trasciende la razón.