Rijksmuseum: part 4 – Pieneman, Jan Willem -- Allegorie op de dood van Willem V, prins van Oranje, 1806, 1806
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, una figura femenina, vestida con una túnica blanca y un manto azul oscuro, se presenta con una expresión de profunda tristeza y resignación. Sus manos están extendidas hacia el monumento, como si intentara sostenerlo o consolar su pérdida. La postura es de recogimiento, casi de súplica silenciosa. A sus pies, un león yacente, símbolo tradicional de valentía y nobleza, se encuentra abatido, con una rama de laurel a su lado, lo que sugiere tanto la victoria como el luto por un héroe caído.
El monumento en sí es un elemento clave. En él se aprecia una inscripción, aunque parcialmente ilegible, que alude a una figura masculina. Sobre este monumento, dos querubines sostienen un escudo heráldico, reforzando la idea de linaje y poder. Uno de los querubines parece extenderse hacia el monumento con una expresión de cuidado o reverencia.
En el fondo, una figura angelical se eleva en medio de nubes luminosas, extendiendo sus alas como para ofrecer consuelo o protección. La vegetación densa que rodea la escena contribuye a crear un ambiente de misterio y aislamiento, acentuando la sensación de pérdida y duelo.
La pintura parece explorar temas de muerte, memoria y legado. El león abatido sugiere el fin de una era o de un liderazgo valiente. La figura femenina encarna el dolor y la tristeza asociados con la pérdida, mientras que los querubines y el ángel representan la esperanza y la trascendencia espiritual. La composición en su conjunto transmite un mensaje de luto oficial, pero también de veneración por una figura desaparecida y de la perpetuación de sus valores a través del tiempo. La disposición de las figuras y la iluminación cuidadosamente calculada buscan evocar una respuesta emocional en el espectador, invitándolo a reflexionar sobre la fragilidad de la vida y la importancia de recordar a aquellos que nos precedieron.