Rijksmuseum: part 4 – Utrecht, Adriaen van -- Stilleven, 1644
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El espectador es recibido por un guacamayo posado sobre un sillón tapizado, su plumaje vibrante actuando como punto focal inicial. Su presencia introduce una nota exótica y sugiere una conexión con mundos lejanos, posiblemente aludiendo a rutas comerciales y la riqueza que estas implican. A su lado, una guitarra desordenada junto a partituras abiertas, un espejo y un candelabro de bronce sugieren una atmósfera de abandono o interrupción en el disfrute del momento.
La mesa está cargada con una profusión de alimentos: mariscos frescos (un langostino se presenta con notable realismo), frutas maduras (uvas, melones, cerezas) y carne asada. Esta abundancia material es característica del género de la naturaleza muerta holandesa del siglo XVII, a menudo interpretada como una representación de la prosperidad burguesa y el éxito económico. Sin embargo, la presencia de un mono que hurgue entre las frutas introduce una dimensión más compleja. El simio, tradicionalmente asociado con la vanitas –la fugacidad de los placeres terrenales–, introduce una nota de transitoriedad e incluso de desorden en medio de la aparente armonía.
Un pequeño perro blanco, situado a los pies de la mesa, observa la escena con curiosidad, añadiendo un elemento doméstico y familiar al conjunto. La cesta que contiene al can parece contener también frutos adicionales, reforzando la idea de abundancia. La disposición general de los objetos, aunque aparentemente caótica, revela una cuidadosa composición: el artista ha logrado crear una sensación de profundidad y riqueza a través del juego de luces y sombras, así como por la yuxtaposición de texturas contrastantes.
En conjunto, esta pintura no es simplemente una representación de alimentos y objetos; se trata de una reflexión sobre la prosperidad, el placer efímero, la domesticidad y la inevitable decadencia que subyace a toda existencia material. La acumulación de elementos sugiere una invitación a contemplar la fragilidad de la riqueza y la importancia de valorar los momentos fugaces.