Rijksmuseum: part 4 – Velde, Jan Jansz. van de (III) -- Stilleven met roemer, fluit, aarden kruik en pijpen, 1651
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El artista ha dispuesto diversos objetos que sugieren un contexto de disfrute y opulencia: una copa de cristal oscuro, ricamente decorada, ocupa una posición central, reflejando la luz de manera compleja. A su lado, una fuente de cerámica blanca con motivos azules contiene frutos secos, posiblemente nueces o almendras, dispuestos de forma aparentemente casual pero cuidadosamente calculado para equilibrar la composición. Unas ostras abiertas, sobre un plato de nácar, aportan un elemento de sensualidad y decadencia, aludiendo a la fugacidad del placer. Una cántara de cerámica, con detalles dorados, se encuentra en el extremo derecho, añadiendo una nota de elegancia y sofisticación. Finalmente, varios objetos relacionados con el tabaco – un tintero, un corta-puros y tubos – sugieren un momento de relajación y contemplación.
La iluminación es crucial para la interpretación de esta obra. La luz, proveniente de una fuente no visible, incide sobre los objetos, revelando sus detalles y texturas con gran realismo. El brillo del cristal, el lustre de las ostras, la rugosidad de la cántara, todo se presenta con una fidelidad casi táctil. Esta atención al detalle no es meramente descriptiva; contribuye a crear una sensación de peso y materialidad que intensifica la experiencia visual.
Más allá de la representación literal de los objetos, esta pintura parece sugerir reflexiones sobre la vanitas. La presencia de las ostras, símbolo de la sensualidad efímera, junto con el tabaco, asociado al placer transitorio, invita a considerar la brevedad de la vida y la inevitabilidad del declive. La oscuridad que envuelve la escena refuerza esta idea, sugiriendo una conciencia de la mortalidad que subyace a la belleza material. La disposición aparentemente aleatoria de los objetos podría interpretarse como una metáfora de la fragilidad de la existencia y la impermanencia de las posesiones terrenales. En definitiva, el artista no solo ha creado una representación visualmente atractiva, sino también un espacio para la contemplación sobre temas universales.