Rijksmuseum: part 4 – Troost, Cornelis -- De regenten van het Aalmoezeniersweeshuis te Amsterdam, 1729, 1729
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, se agrupa un conjunto de figuras masculinas ataviadas con indumentaria propia del siglo XVIII: pelucas empolvadas, casacas ricamente adornadas, chalecos y pantalones bombachos. Estos hombres están sentados alrededor de una mesa cubierta con una tela ornamentada, en lo que parece ser una sesión o deliberación formal. La disposición es simétrica, reforzando la sensación de orden y jerarquía. Se percibe un intento de representar a cada individuo con características individuales sutiles, aunque todos comparten una expresión seria y concentrada.
Un niño pequeño, vestido con ropas más modestas, se encuentra en pie al borde del grupo, sosteniendo lo que parece ser un documento o carta. Su presencia introduce un elemento de contraste social; su posición sugiere una función de mensajero o secretario, evidenciando la distancia entre el poder representado por los hombres sentados y las personas que sirven a sus intereses.
La iluminación es uniforme, sin puntos focales dramáticos, lo cual contribuye a la atmósfera solemne y oficial de la escena. Los colores son apagados, dominados por tonos tierra y grises, con toques de color en las vestimentas para resaltar el estatus social de los personajes.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas relacionados con el poder, la filantropía institucionalizada y la estructura social de la época. La formalidad del encuentro sugiere una deliberación sobre asuntos importantes, posiblemente relacionados con la administración de una institución benéfica o religiosa. La presencia del niño introduce una reflexión sobre las relaciones jerárquicas y el papel de los individuos en la sociedad. El marco arquitectónico teatralizado podría interpretarse como una metáfora de la puesta en escena del poder y la representación pública de la virtud. La composición, en su conjunto, transmite un mensaje de orden, estabilidad y autoridad, características valoradas en la sociedad del siglo XVIII.