Jan van Eyck – Ghent Altarpiece with wings closed
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A ambos lados del arco, se despliegan figuras angelicales. En el lado izquierdo, un ángel vestido con ropajes de un verde intenso, inclina su cabeza en gesto de reverencia o contemplación. A su derecha, otro ángel, ataviado con una túnica blanca, parece extender la mano hacia la figura femenina que ocupa el extremo derecho del conjunto. Esta última, vestida con una larga prenda de color crema, se arrodilla con los ojos alzados en actitud de súplica o adoración; un paloma blanca, símbolo inequívoco del Espíritu Santo, flota sobre su cabeza. La disposición de estas figuras sugiere una jerarquía y una relación dinámica entre ellas, insinuando una narrativa teológica compleja.
En la parte inferior, se observan cuatro estatuas que parecen formar parte integral de la composición. A la izquierda, un hombre con vestimenta clerical, posiblemente un sacerdote o santo, dirige su mirada hacia el espectador con una expresión solemne y serena. Las tres figuras restantes, también masculinas, presentan semblantes más introspectivos y melancólicos; sus ropajes, de textura rugosa y coloración neutra, acentúan la impresión de austeridad y recogimiento. La disposición de estas estatuas en la base sugiere una conexión con los donantes o benefactores que encargaron la obra, estableciendo un vínculo entre el mundo terrenal y el divino.
La iluminación es uniforme y difusa, creando una atmósfera de quietud y contemplación. El uso del color es moderado, predominando tonos fríos y apagados que contribuyen a la sensación de solemnidad. La composición en su conjunto transmite una profunda devoción religiosa, invitando al espectador a la reflexión sobre temas como la fe, la redención y el destino final del alma humana. Se percibe un intento deliberado de crear una obra que trascienda lo meramente decorativo para convertirse en un instrumento de instrucción moral y espiritual. La meticulosidad en los detalles, tanto en las figuras como en el paisaje urbano, denota una gran maestría técnica y un profundo compromiso con la representación de valores religiosos fundamentales.