часть 1 - Russian and soviet artists Русские и советские художники – Видение пророка Иезекииля 1836
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el plano superior, un hombre barbudo, vestido con túnicas azules intensas, se eleva sobre una nube resplandeciente. Su gesto, con la mano alzada, sugiere una bendición o revelación. Lo acompañan varias figuras aladas, ángeles que tocan instrumentos musicales y otros que parecen observar la escena con reverencia. La luz que emana de este plano superior crea un contraste dramático con la parte inferior.
En el plano inferior, se aprecia una embarcación en medio del agua. Un manto rojo, vibrante y teatral, desciende desde lo alto, cubriendo parcialmente a los personajes que se encuentran en la barca. Estos individuos parecen observar hacia arriba, con expresiones de asombro y temor reverencial. Se distinguen figuras vestidas con ropas ceremoniales, posiblemente representando una multitud o un grupo de seguidores. La presencia del agua sugiere un viaje, una transición o incluso una purificación.
La paleta cromática es rica en contrastes: el azul profundo de las túnicas celestiales se opone al rojo intenso del manto y a los tonos más oscuros que definen la embarcación y sus ocupantes. El uso del dorado para representar la luz divina refuerza la atmósfera trascendental de la escena.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de revelación divina, profecía y la relación entre lo terrenal y lo celestial. La figura central podría interpretarse como un mensajero o intermediario entre el mundo divino y la humanidad. El manto rojo, con su caída dramática, simboliza quizás una intervención divina o una gracia que se extiende sobre los mortales. La embarcación, a menudo asociada con el viaje de la vida o el alma, sugiere una búsqueda espiritual o una peregrinación hacia la verdad. La composición en sí misma invita a la contemplación y al cuestionamiento sobre la naturaleza de lo sagrado y su impacto en la existencia humana.