Rijksmuseum: part 2 – Nuijen, Wijnand -- Rivierlandschap met ruïne, 1835
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La ruina, de evidente carácter arquitectónico y posiblemente fortificado, se alza sobre un terraplén cubierto de vegetación. Su estado deteriorado, con muros desmoronados y aberturas que revelan su interior, evoca la transitoriedad del tiempo y el declive de las ambiciones humanas. La luz incide de manera desigual sobre sus superficies, acentuando las texturas erosionadas y creando un juego de sombras que intensifica su aura melancólica.
El cielo, ocupando una porción considerable de la escena, está poblado de nubes densas y turbulentas, aunque con claros indicios de luz filtrándose entre ellas. Esta atmósfera dramática contrasta con la quietud del río y contribuye a un sentimiento general de introspección y misterio. La vegetación circundante, representada con pinceladas sueltas y expresivas, añade una capa de vitalidad natural que se opone al deterioro de la estructura en ruinas.
En cuanto a los subtextos, la pintura parece explorar temas como el paso del tiempo, la fragilidad de las construcciones humanas frente a la naturaleza, y la contemplación melancólica de un pasado perdido. La presencia de la embarcación sugiere una búsqueda o un viaje hacia lo desconocido, mientras que la ruina podría simbolizar tanto la decadencia como la persistencia de la memoria. El contraste entre la luz y la sombra, el río y las ruinas, la vegetación exuberante y la estructura deteriorada, genera una tensión visual que invita a la reflexión sobre la naturaleza efímera de la existencia y la belleza intrínseca en la impermanencia. La composición, con su equilibrio entre elementos naturales y artificiales, sugiere una armonía ambivalente entre el hombre y su entorno, donde incluso en la ruina se puede encontrar un cierto tipo de dignidad y resonancia poética.