Rijksmuseum: part 2 – Witte, Emanuel de -- De Nieuwe Vismarkt te Amsterdam, 1655-1692
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La iluminación es desigual; un haz de luz tenue ilumina a las figuras y el pescado en primer plano, mientras que el fondo permanece sumido en una penumbra más densa. Esta técnica resalta los detalles de los personajes y la mercancía, creando una sensación de profundidad y realismo.
En el centro del grupo, una mujer con un tocado elaborado y un vestido rojo se encuentra sentada junto a un hombre, posiblemente su esposo o socio comercial. Su expresión es seria, casi melancólica, lo que contrasta con la actividad dinámica que los rodea. A ambos lados de ellos, otros personajes participan en transacciones comerciales o simplemente observan el mercado. Uno de los hombres, vestido con ropas oscuras y un sombrero con plumas, parece ser una figura prominente, quizás un comerciante adinerado o un funcionario público.
El fondo revela una ciudad portuaria próspera, con edificios imponentes y barcos anclados en el agua. La arquitectura sugiere una época de expansión comercial y poderío marítimo. El cielo, aunque parcialmente visible, está dominado por la atmósfera brumosa característica de los paisajes holandeses del siglo XVII.
Más allá de la representación literal de un mercado de pescado, la pintura parece sugerir reflexiones sobre el trabajo, el comercio y la prosperidad en una sociedad mercantilista. La presencia de figuras con diferentes estatus sociales implica una jerarquía social compleja. El rostro serio de la mujer podría interpretarse como una crítica sutil a las presiones y responsabilidades asociadas con el éxito económico. La abundancia del pescado simboliza la riqueza y los recursos disponibles, mientras que la atmósfera general evoca un sentido de estabilidad y orden en una época de cambio. La disposición meticulosa de los elementos, desde la colocación del pescado hasta la expresión de los personajes, denota una atención al detalle característica del arte holandés del período.