Rijksmuseum: part 2 – Ovens, Jürgen -- Een echtpaar met zes kinderen, 1650-1678
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre, situado a la izquierda, se presenta en posición frontal, ataviado con un atuendo formal: una levita oscura, probablemente de terciopelo, y un elaborado cabello rizado que denota su estatus social. Su expresión es solemne, casi distante, lo cual contrasta ligeramente con la cercanía física que mantiene con su familia.
La mujer, ubicada en el centro de la composición, ocupa un lugar prominente. Sostiene a dos de los niños pequeños, uno en cada brazo, mostrando una actitud maternal y protectora. Su vestimenta es rica y ostentosa, con tejidos lujosos y detalles ornamentales que reflejan su posición privilegiada. La mirada dirigida al frente sugiere una dignidad contenida y una cierta formalidad propia del retrato de época.
Los seis hijos se distribuyen a ambos lados de la pareja central. Algunos miran directamente al espectador, mientras que otros están distraídos o parecen absortos en sus propios pensamientos. Sus edades varían considerablemente, lo que indica un período de gestación relativamente extenso y sugiere una familia establecida. La disposición de los niños no es aleatoria; se busca crear una sensación de unidad familiar y abundancia.
El uso del color es característico del periodo: tonos terrosos dominan la paleta, con contrastes suaves entre las ropas y el fondo. La luz incide principalmente sobre los rostros de los personajes, resaltando sus rasgos individuales y contribuyendo a crear una atmósfera de solemnidad y respeto.
Más allá de la representación literal de una familia, esta pintura parece aludir a temas como la prosperidad, la fertilidad y la continuidad familiar. El retrato no solo sirve para documentar la apariencia física de los retratados, sino también para proyectar una imagen idealizada de la vida burguesa del siglo XVII: un modelo de estabilidad social, riqueza material y devoción familiar. La formalidad en las poses y expresiones sugiere una intención de mostrar virtud y moralidad, valores importantes en la sociedad de la época. El entorno natural, aunque simplificado, podría interpretarse como símbolo de abundancia y prosperidad. En definitiva, se trata de un documento visual que refleja los ideales y aspiraciones de una clase social ascendente en el contexto histórico específico.