Rijksmuseum: part 2 – Wouwerman, Pieter -- De bestorming van Coevorden, 30 december 1672, 1672-1682
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La fortaleza, de arquitectura bastiónada característica del siglo XVII, se presenta como un bloque sólido y amenazante. Su imponente estructura está parcialmente envuelta en una densa bruma, lo que acentúa su tamaño y la distancia entre el espectador y la acción principal. El humo y la pólvora, representados con pinceladas rápidas y gestuales, ocultan parcialmente los detalles de las defensas, creando una atmósfera de caos y confusión.
En primer plano, un contingente militar avanza sobre la fortaleza. La multitud es densa y heterogénea: soldados a pie, jinetes montados en caballos nerviosos, todos ellos envueltos en el fragor del combate. Se aprecia una jerarquía visual; algunos personajes, presumiblemente oficiales, se destacan por su vestimenta más elaborada y su posición prominente dentro del grupo. La paleta de colores es dominada por tonos terrosos y oscuros – marrones, grises, negros – que refuerzan la sensación de crudeza y violencia inherentes a la escena bélica. El uso limitado de rojo en los uniformes añade un contraste visual que atrae la atención hacia ciertos individuos dentro del tumulto general.
La luz, aunque tenue, se filtra entre las nubes, iluminando selectivamente algunas áreas de la batalla, como el frente de la avanzadilla y la superficie de la muralla. Esta iluminación parcial contribuye a crear una sensación de profundidad y dramatismo.
Más allá de la mera representación de un evento bélico, la pintura parece sugerir reflexiones sobre la naturaleza del poder, la fragilidad de las defensas humanas y el coste humano de la guerra. La escala monumental de la fortaleza contrasta con la vulnerabilidad de los soldados que intentan tomarla por asalto. La atmósfera opresiva del cielo nublado podría interpretarse como una metáfora de la incertidumbre y el destino trágico que aguarda a los combatientes. El detalle en la representación de las expresiones faciales, aunque limitadas por el estilo pictórico, insinúa un abanico de emociones: determinación, miedo, desesperación. En definitiva, se trata de una obra que invita a la contemplación sobre la condición humana frente a la violencia y la adversidad.