Rijksmuseum: part 2 – Claeuw, Jacques de -- Vanitas stilleven, 1650
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Aquí se presenta una composición de naturaleza muerta que evoca la fugacidad del tiempo y la vanidad de los placeres terrenales. La escena se desarrolla sobre un manto oscuro, casi impenetrable, que sirve como base para una acumulación deliberada de objetos simbólicos.
A la izquierda, un globo terráqueo, parcialmente oculto por telas y libros, sugiere el conocimiento geográfico y la exploración, pero su posición sombría implica también la limitación del entendimiento humano frente a la inmensidad del universo. Junto al globo, una pila de volúmenes encuadernados, atados con cintas deshilachadas, representa el saber acumulado, pero también su fragilidad y eventual obsolescencia. Una pluma y un tintero cercanos insinúan la escritura y la creación artística, actividades que, a pesar de su potencial perdurabilidad, están sujetas al paso del tiempo.
En el centro, una viola da gamba, instrumento musical de época, se encuentra sobre un pergamino abierto. La música, como la belleza, es efímera; su presencia aquí subraya la transitoriedad de los deleites sensoriales. El pergamino mismo, con sus inscripciones ilegibles, alude a la pérdida del conocimiento y la memoria. Un sello lacrado, situado en primer plano, refuerza esta idea de documentos sellados, de historias concluidas e irrevocables.
Un pequeño jarrón con una única rosa blanca se distingue entre los objetos más pesados. La flor, símbolo tradicional de pureza y belleza, contrasta con el ambiente general de decadencia, sugiriendo quizás la esperanza o la redención, aunque teñida por la inevitabilidad del declive.
La iluminación es teatral, concentrada en algunos elementos clave para resaltar su significado simbólico, mientras que otros permanecen sumidos en una penumbra profunda. Esta técnica acentúa el carácter melancólico y reflexivo de la obra, invitando a la contemplación sobre la naturaleza efímera de la existencia humana y la importancia de buscar valores más duraderos. La disposición general de los objetos, densa y aparentemente desordenada, transmite una sensación de pesadez y decadencia, reforzando el mensaje central de vanitas.