Rijksmuseum: part 2 – Schwartze, Thérèse -- Drie meisjes uit het Amsterdamse Burgerweeshuis, 1885
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Las tres figuras están vestidas con uniformes similares, caracterizados por blusas blancas amplias, que cubren sus hombros y pecho, y faldas rojas sobre vestidos oscuros. Sus cabezas están cubiertas con cofias blancas, un detalle que acentúa su apariencia de humildad y pertenencia a una comunidad específica. La disposición de las figuras es notable: la joven situada en el centro se inclina hacia adelante, mostrando a las otras dos una hoja de papel o libro abierto. Esta acción crea una jerarquía visual sutil, sugiriendo un momento de instrucción o lectura compartida. Las otras dos jóvenes escuchan atentamente, sus rostros iluminados por la luz que proviene del exterior, aunque su expresión es reservada y algo sombría.
El entorno es escaso en detalles, pero se intuyen elementos que refuerzan el contexto institucional: una mesa cubierta con un mantel sencillo, una cesta de ropa a la izquierda, y objetos indefinidos sobre una repisa al fondo. La ausencia de otros personajes o referencias a actividades lúdicas enfatiza la naturaleza solitaria y posiblemente austera de su existencia.
Más allá de la representación literal de un momento cotidiano, la obra parece explorar temas relacionados con la vulnerabilidad, la educación y el cuidado infantil en un contexto social específico. El uniforme, aunque representa una forma de pertenencia, también puede interpretarse como un símbolo de uniformidad y limitación individual. La lectura compartida podría simbolizar la transmisión de valores o conocimientos, pero también la imposición de una narrativa particular. La mirada baja de las jóvenes sugiere una mezcla de respeto, quizás timidez, e incluso una cierta resignación ante su situación.
En definitiva, el autor ha logrado crear una imagen que trasciende la mera descripción de un grupo de niñas; se trata de una reflexión sobre la condición humana, la fragilidad y la búsqueda de consuelo en medio de circunstancias adversas. La composición cuidadosamente equilibrada y la atmósfera evocadora invitan a la contemplación y a la interpretación de los subtextos implícitos en la escena.