Rijksmuseum: part 2 – Borssom, Anthonie van -- Dieren en planten, 1650-1677
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En el primer plano, la presencia imponente de un oso, representado con meticuloso detalle en su pelaje y expresión, captura inmediatamente la atención. Su postura sugiere una actitud de alerta o curiosidad frente a lo que se encuentra ante él: una tortuga, cuyo caparazón brilla bajo la luz, y una serpiente que emerge entre la vegetación. La interacción potencial entre estos animales genera una tensión palpable en la escena.
La flora es igualmente rica y variada. Una hoja de parra, de un verde intenso, se abre paso hacia el centro del cuadro, sirviendo como punto focal para otros elementos. Flores delicadas, con tonos rosados y anaranjados, contrastan con la oscuridad circundante, aportando una nota de fragilidad y belleza efímera. Mariposas revolotean alrededor de las flores, añadiendo un elemento de movimiento y ligereza a la composición. En la parte superior derecha, un pájaro posado en una rama observa la escena desde una perspectiva elevada.
La disposición vertical de los elementos contribuye a la sensación de profundidad y complejidad. La serpiente, que se desliza entre las rocas y la vegetación, crea una línea diagonal que guía la mirada del espectador hacia el oso y la tortuga. Los hongos, agrupados en la base de la composición, añaden un toque de realismo y detalle al entorno natural.
Más allá de la representación literal de animales y plantas, la obra parece sugerir una reflexión sobre la naturaleza cíclica de la vida y la muerte, el equilibrio entre depredador y presa, y la fragilidad del mundo natural frente a las fuerzas que lo rigen. La oscuridad predominante podría interpretarse como una metáfora de los misterios ocultos en la naturaleza, mientras que la luz puntual simboliza la revelación momentánea de su belleza y complejidad. La presencia del oso, un animal poderoso y salvaje, junto con la tortuga y la serpiente, evoca una sensación de peligro latente y la constante lucha por la supervivencia. La composición, en su conjunto, invita a la contemplación silenciosa sobre el orden intrincado y a menudo impredecible del mundo natural.