Rijksmuseum: part 2 – Beuckelaer, Joachim -- Marktplein, met op de achtergrond de geseling, Ecce homo en de kruisdraging., 1550-1590
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El artista ha plasmado una vibrante vida cotidiana. Los comerciantes exhiben sus mercancías con abundancia: frutas, verduras, pescado fresco, aves de corral, pan recién horneado. La gente interactúa animadamente; algunos regatean, otros conversan, mientras que otros simplemente observan el ir y venir del mercado. Se aprecia una diversidad de atuendos, lo que sugiere diferentes clases sociales presentes en la plaza.
En el plano más alejado, se distingue una procesión religiosa con figuras portando cruces y estandartes. Esta escena, aunque pequeña en comparación con la actividad comercial, introduce un elemento de solemnidad y devoción que contrasta con la vitalidad del mercado. La presencia de esta procesión sugiere una posible superposición de eventos religiosos y comerciales, o quizás una reflexión sobre el contexto histórico y social de la época.
La composición es compleja y rica en detalles. El uso de la luz y la sombra crea profundidad y realza los volúmenes de las figuras y objetos. Los colores son vivos y saturados, contribuyendo a la atmósfera festiva del mercado. La perspectiva aérea difumina los elementos más lejanos, creando una sensación de distancia y grandiosidad en el paisaje urbano.
Más allá de la representación literal de un mercado, esta pintura parece ofrecer una reflexión sobre la vida cotidiana, las actividades comerciales y la religiosidad popular. El contraste entre la alegría del mercado y la solemnidad de la procesión podría interpretarse como una metáfora de la dualidad de la existencia humana: el placer terrenal frente a la búsqueda espiritual. La multitud de personajes y sus acciones individuales sugieren una observación atenta de la sociedad de la época, con sus jerarquías, costumbres y creencias. Se intuye un comentario sobre la fugacidad del tiempo y la importancia de apreciar los momentos presentes en medio de las actividades diarias.