Rijksmuseum: part 2 – Delff, Jacob Willemsz. (II) -- Portret van Geertruyt, Margriet en Anna Delff, de dochters van de kunstenaar, 1660
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Las figuras femeninas ocupan el primer plano. A la izquierda, una joven se sienta elegantemente vestida con un atuendo azul oscuro, su mirada dirigida hacia el centro de la composición. Su expresión es serena y contemplativa. En el centro, otra joven sostiene un pájaro negro en su mano, mientras que una tercera figura, sentada a sus pies, parece observar la escena con curiosidad. La joven central porta un arco y flechas, elementos que introducen una nota de simbolismo complejo. El pájaro, tradicionalmente asociado con el alma o la libertad, se ofrece como un posible punto de interpretación en relación con las figuras femeninas.
El fondo está poblado de alusiones mitológicas. A la izquierda, una fuente adornada con esculturas de querubines y figuras masculinas sugiere un origen divino o una conexión con la antigüedad clásica. En el cielo, otro querubín vuela entre nubes, reforzando esta asociación con lo celestial e idealizado. La presencia de estos elementos mitológicos eleva la escena a un plano simbólico, sugiriendo virtudes como la castidad, la belleza y la gracia.
La iluminación es suave y difusa, creando una atmósfera de intimidad y recogimiento. Los colores son ricos y vibrantes, aunque atenuados por el velo brumoso del paisaje. La técnica pictórica revela un dominio de los claroscuros, que modelan las figuras y les confieren volumen y realismo.
En términos subtextuales, la pintura podría interpretarse como una alegoría sobre la inocencia, la virtud y la conexión con la naturaleza. El arco y las flechas podrían simbolizar la capacidad de proteger o defender, mientras que el pájaro representa la libertad del espíritu. La presencia de los querubines refuerza la idea de una bendición divina sobre estas jóvenes mujeres. La disposición de las figuras, con la joven central como eje, sugiere un orden jerárquico y una posible narrativa familiar. El conjunto transmite una sensación de armonía y equilibrio, características propias del ideal renacentista.