Rijksmuseum: part 2 – Claesz., Pieter -- Stilleven met een vis, 1647
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En primer plano, destaca un pez entero, presentado sobre un plato de loza azul y blanco. Su disposición, con la cabeza ligeramente fuera del plato, sugiere frescura y abundancia. Junto al pescado, se aprecia una cesta de cerámica que contiene unas pocas ostras, indicando un banquete o celebración. Un limón cortado reposa cerca, su pulpa visible, aportando un contraste cromático y una nota de acidez.
A la izquierda, una copa de vidrio grueso, parcialmente llena con un líquido oscuro – presumiblemente vino –, se alza sobre un soporte ornamentado. El reflejo del líquido dentro de la copa revela una sutil complejidad en su coloración. Un racimo de uvas, con sus tonos violáceos y verdes, complementa la composición, añadiendo una sensación de opulencia y fertilidad. A la derecha, unas rebanadas de pan, doradas por el calor, completan la escena culinaria.
La iluminación es crucial en esta obra. Una luz tenue y difusa ilumina los objetos desde un ángulo ligeramente elevado, creando sombras sutiles que acentúan su volumen y textura. La maestría del artista se manifiesta en la representación realista de las superficies: la humedad del pescado, el brillo del vidrio, la rugosidad de la tela, todo está ejecutado con gran precisión.
Más allá de la mera descripción de objetos, esta pintura invita a una reflexión sobre la fugacidad de la vida y los placeres terrenales. El pez, símbolo de abundancia, también puede interpretarse como un recordatorio de la mortalidad. La fruta, el vino y el pan, elementos asociados al disfrute sensorial, contrastan con la oscuridad del fondo, sugiriendo la brevedad de estos momentos placenteros. La tela arrugada, con sus pliegues que parecen contar una historia silenciosa, refuerza esta idea de transitoriedad. La composición en su conjunto evoca una atmósfera de introspección y melancolía, característica de la pintura holandesa del siglo XVII. El autor parece querer transmitir un mensaje sobre la importancia de apreciar los pequeños lujos de la vida, conscientes de su naturaleza efímera.