Remedios Varo – #11571
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Lo más llamativo son las figuras que emergen de la base de la roca: tres dragones estilizados, casi geométricos, cuyas formas se entrelazan y se fusionan con el terreno. Uno de ellos, central, parece estar a punto de alzar el vuelo, mientras que los otros dos se proyectan hacia afuera, como si escaparan o se acercaran. Sus colores contrastan con la tonalidad terrosa del paisaje: uno es naranja intenso, otro blanco translúcido y el tercero presenta una paleta más apagada, casi grisácea.
La composición sugiere una tensión entre lo artificial y lo natural, lo fortificado y lo salvaje. La fortaleza, símbolo de poder, orden y civilización, se enfrenta a la fuerza primordial representada por los dragones, criaturas míticas asociadas con el caos y la destrucción. No obstante, la integración de las figuras draconianas en la propia roca sugiere una relación más compleja que una simple oposición. Podrían interpretarse como fuerzas latentes, energías ancestrales que subyacen a la civilización, o incluso como parte intrínseca de ella.
La perspectiva es inusual; el promontorio se eleva abruptamente, acentuando la monumentalidad de la fortaleza y la sensación de aislamiento. La ausencia de figuras humanas refuerza la atmósfera onírica y simbólica de la obra. El autor parece interesado en explorar temas como el poder, la amenaza latente, la relación entre la naturaleza y la cultura, y la persistencia del mito en el inconsciente colectivo. El uso de colores contrastantes y formas estilizadas contribuye a crear una imagen inquietante y evocadora, que invita a múltiples interpretaciones.