Rijksmuseum: part 1 – Schalcken, Godfried -- Josina Clara van Citters (1671-1753). Dochter van Josina Parduyn, 1699 - 1706
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La joven luce una peluca elaborada, con rizos abundantes que enmarcan su rostro y sugieren una posición social acomodada. El color del cabello es un rubio rojizo, capturado con sutiles variaciones de tono que le confieren volumen y realismo. Su tez es clara, casi porcelánica, contrastando con el rojo natural de sus labios y mejillas, delicadamente resaltados. Los ojos, de tonalidad marrón, transmiten una expresión serena e introspectiva, aunque no exenta de cierta melancolía.
El atuendo es igualmente revelador. Viste un vestido blanco de cuello alto, adornado con volantes que sugieren la moda de la época. Sobre sus hombros se drapea un manto azul intenso, cuyo tejido parece tener una textura rica y suave. La forma en que el manto cae sobre su cuerpo sugiere elegancia y refinamiento. La mano derecha descansa sobre este manto, creando una línea diagonal que guía la mirada del espectador hacia su rostro.
El uso de la luz es particularmente notable. Una fuente de iluminación lateral incide sobre el rostro de la joven, modelando sus facciones y resaltando la suavidad de su piel. Este juego de luces y sombras contribuye a crear una atmósfera de misterio y solemnidad. La técnica pictórica parece buscar la precisión en los detalles, evidenciando un interés por el realismo que era característico del período.
Más allá de la representación literal, esta pintura sugiere una serie de subtextos relacionados con la identidad social y personal. El retrato, al ser un género típicamente asociado a las clases altas, implica que la joven pertenece a una familia de cierta importancia económica y social. La elegancia de su atuendo y la complejidad de su peluca refuerzan esta impresión. La expresión en su rostro, aunque serena, podría interpretarse como una manifestación de la presión social impuesta sobre las mujeres de la época, quienes debían mantener una imagen de virtud y decoro. El manto azul, con su color asociado a la nobleza y la lealtad, podría simbolizar sus valores o aspiraciones. En definitiva, el retrato no es solo un registro físico, sino también una declaración de estatus y una ventana a la complejidad del individuo retratado en su contexto histórico.