Rijksmuseum: part 1 – Neyn, Pieter de -- Het beleg van ’s-Hertogenbosch door Frederik Hendrik, 1629, 1629 - 1639
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En primer plano, el paisaje se presenta como un campo de operaciones. Se distingue una trinchera excavada recientemente, cuyo borde está poblado por figuras humanas que parecen estar trabajando o descansando. La tierra removida revela tonos terrosos y oscuros, contrastando con la luz tenue que ilumina la escena. A lo largo del frente, se extienden grupos de soldados y civiles, algunos montados en caballos, otros a pie, todos implicados en actividades relacionadas con el asedio: preparación de fortificaciones, observación o simplemente espera.
El cielo ocupa una parte significativa de la composición, mostrando un despliegue de nubes grises y amenazantes. Esta atmósfera opresiva contribuye a crear una sensación de tensión e incertidumbre, reforzando la gravedad del conflicto representado. La luz que se filtra entre las nubes es difusa, lo cual acentúa el dramatismo de la situación.
La perspectiva utilizada enfatiza la escala del asedio y la magnitud de los esfuerzos necesarios para tomar la ciudad. Los personajes en primer plano son relativamente pequeños en comparación con la fortificación, lo que subraya la dificultad de la tarea militar. La disposición de las figuras sugiere una organización jerárquica dentro del ejército sitiador, aunque también se percibe un cierto grado de desorden y fatiga entre los participantes.
Más allá de la mera descripción de un evento bélico, el cuadro parece aludir a temas más amplios como la resistencia, la perseverancia y el costo humano de la guerra. La presencia de civiles junto a los soldados sugiere que el conflicto afecta a toda una comunidad, no solo a los combatientes. El paisaje desolado y la atmósfera sombría transmiten un sentimiento de pérdida y sufrimiento, invitando a la reflexión sobre las consecuencias devastadoras del asedio. Se intuye una narrativa silenciosa de sacrificio y determinación en medio de la adversidad.