Rijksmuseum: part 1 – Savery, Roelant -- De dichter op het feest der dieren gekroond door twee apen, 1623
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La distribución de los animales es notablemente desigual. A la izquierda, se agrupan caballos, un leopardo y leones, mientras que a la derecha encontramos ciervos, jabalíes y otros mamíferos más pequeños. En el primer plano, una variedad de criaturas – conejos, hurones, perros – parecen participar en una especie de festividad o celebración, extendiendo sus patas delanteras en un gesto que podría interpretarse como reverencia, súplica o incluso participación activa en la coronación. El vuelo de aves sobre las copas de los árboles añade dinamismo y profundidad a la escena.
La luz es difusa, creando una atmósfera brumosa que acentúa la sensación de irrealidad y fantasía. La paleta cromática se centra en tonos terrosos – verdes, marrones y ocres – con toques de blanco y negro para definir las figuras animales. El detalle minucioso con el que se representan los pelajes y plumajes sugiere una profunda observación de la naturaleza por parte del artista.
Subyacente a esta representación aparentemente idílica, se percibe una tensión latente. La presencia de depredadores junto a presas en un ambiente de aparente armonía podría interpretarse como una alegoría sobre el orden natural, donde incluso los instintos más básicos pueden coexistir bajo la apariencia de paz. La coronación del hombre por parte de los monos introduce un elemento de ambigüedad: ¿es esta una celebración genuina o una burla? La figura humana, aunque central, permanece pasiva y desprovista de expresión, lo que dificulta determinar su papel en este escenario peculiar.
El conjunto evoca un mundo primigenio, anterior a la civilización, donde las jerarquías humanas se diluyen y los animales asumen roles inusuales. La escena invita a una reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, así como sobre la fragilidad de las convenciones sociales y el poder del simbolismo animal. La composición, con su mezcla de realismo detallado y elementos fantásticos, sugiere un universo donde lo ordinario y lo extraordinario se entrelazan de manera inesperada.