Rijksmuseum: part 1 – Duyfhuysen, Pieter Jacobsz. -- Zingende boerenfamilie, 1640-1677
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El foco central de la composición recae sobre un grupo familiar reunido alrededor de una mesa elevada. Una mujer, vestida con un sencillo atuendo blanco, parece estar distribuyendo comida en cuencos que sostienen varios miembros del grupo. Un hombre, sentado a su izquierda, interpreta música con un instrumento de cuerda, probablemente un violín o laúd, mientras que un niño pequeño, vestido con ropas desgastadas, observa atentamente el proceso de distribución de alimentos. Otro niño, más cerca de la mujer, extiende una mano para recibir su porción.
La disposición de los personajes sugiere una dinámica familiar cohesionada y armoniosa, aunque marcada por las limitaciones materiales evidentes en la austeridad del entorno. La presencia de un barril grande a la izquierda, junto con otros utensilios domésticos esparcidos por el suelo (jarrones, cubos, platos), refuerza esta impresión de vida rural sencilla y laboriosa.
El hombre que se encuentra detrás del grupo principal, sosteniendo una jarra, parece estar brindando o celebrando algo, añadiendo un matiz festivo a la escena. Su expresión es jovial y relajada, contrastando ligeramente con la seriedad concentrada en los rostros de los demás personajes.
La composición, aunque aparentemente espontánea, está cuidadosamente organizada para dirigir la mirada del espectador hacia el núcleo familiar. La disposición diagonal de los cuerpos y objetos crea una sensación de movimiento y vitalidad. El uso de la luz y la sombra contribuye a modelar las figuras y a resaltar su textura, otorgando a la escena un realismo notable.
Subyace en esta pintura una reflexión sobre la vida cotidiana del campesinado holandés del siglo XVII: el trabajo, la familia, la música como fuente de alegría y consuelo, y la importancia de compartir los recursos disponibles. No se trata de una idealización bucólica, sino más bien de una representación honesta y conmovedora de una existencia marcada por la sencillez y la conexión con la tierra. La escena evoca un sentido de comunidad y pertenencia, valores fundamentales en la sociedad rural de la época.