Rijksmuseum: part 1 – Dusart, Cornelis -- Boerenkermis, 1680-1704
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, un grupo de niños interactúa con un perro que reposa sobre el suelo cubierto de tierra y restos orgánicos. Sus gestos sugieren juego y alegría despreocupada. A su lado, una mujer vestida con ropas sencillas sostiene un cesto, mientras que otra figura femenina, ataviada con un gorro distintivo, parece estar conversando con ella.
La puerta de la vivienda es el punto focal principal. Un hombre, con expresión serena y atuendo formal, se asoma desde su interior, observando la escena con una actitud aparentemente indulgente o curiosa. Su presencia sugiere una posición social ligeramente superior a la del resto de los personajes representados. En el umbral, otra mujer parece estar recibiendo algo o entregándolo, creando un pequeño foco de interacción más íntima.
El fondo se llena de figuras que participan en diversas actividades festivas. Se distinguen parejas bailando, hombres conversando y otros individuos simplemente observando la escena. La arquitectura del pueblo, con sus casas de entramado de madera y tejados inclinados, contribuye a crear una atmósfera rural y pintoresca. La luz, aunque difusa, ilumina los rostros y las ropas de los personajes, resaltando su individualidad y añadiendo profundidad a la composición.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con la vida cotidiana en el campo, la celebración comunitaria y las jerarquías sociales sutiles que existen incluso en entornos aparentemente igualitarios. La presencia del perro y los niños sugiere una visión idealizada de la inocencia y la alegría simple. La figura masculina observando desde la puerta podría interpretarse como un símbolo de autoridad o control, aunque su expresión no es abiertamente autoritaria. El desorden aparente del suelo, con sus restos orgánicos, contrasta con la relativa limpieza de las ropas de los personajes más destacados, insinuando una diferencia en el estatus social y económico. En general, la escena transmite una sensación de vitalidad y movimiento, capturando un momento fugaz de la vida rural.