Rijksmuseum: part 1 – Salm, Ab -- De suikerfabriek ’Kemanglen’ bij Tegal (of Tagal) op Java, 1870 - 1875
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El plano general revela un vasto espacio abierto, cubierto por tierra reseca y salpicado de vegetación dispersa –palmeras y árboles de porte considerable– que sugieren un paisaje tropical. Un grupo numeroso de figuras humanas se distribuye en el área adyacente a la fábrica; parecen estar involucradas en labores agrícolas o de carga, con atuendos sencillos y una postura que denota trabajo arduo. La escala de las personas frente a la fábrica subraya la magnitud del esfuerzo humano requerido para su funcionamiento.
El cielo ocupa una parte significativa de la composición, dominado por una formación nubosa extensa y luminosa. Esta característica atmosférica contrasta con el tono terroso del suelo y la solidez de la edificación industrial, aportando una sensación de amplitud y quizás, implícitamente, una cierta belleza natural que coexiste con la actividad productiva.
La perspectiva utilizada es clara y directa, sin artificios dramáticos; esto contribuye a una impresión de objetividad en la representación. No obstante, la meticulosa atención al detalle en la descripción del entorno y las figuras humanas sugiere un interés más allá de la mera documentación técnica.
Subyace una narrativa sobre el colonialismo y su impacto en el paisaje y la población local. La fábrica se erige como símbolo del poder económico extranjero, mientras que los trabajadores representan la mano de obra explotada para sostener esa maquinaria. La escena evoca un momento histórico específico, marcado por la expansión imperialista y la transformación de economías locales a través de la industrialización forzada. El contraste entre el cielo abierto y la fábrica cerrada puede interpretarse como una tensión entre la naturaleza indómita y la imposición del orden artificial. La pintura, en su aparente neutralidad, plantea preguntas sobre las consecuencias sociales y ambientales de este proceso histórico.