Rijksmuseum: part 1 – Sallembier, Henri -- Gezicht op een paleis in een heuvellandschap, 1780 - 1820
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El jardín en sí está meticulosamente diseñado, con líneas rectas que definen parterres geométricos y una hilera continua de árboles que se extiende hasta la base de la colina. Esta disposición sugiere un control absoluto sobre la naturaleza, una característica común en los jardines formales del siglo XVIII. La perspectiva aérea acentúa la grandiosidad del palacio, cuya arquitectura clásica, con sus columnas y frontones, denota poder y sofisticación.
El cielo, ocupando una parte considerable de la composición, presenta una atmósfera cambiante, con nubes que sugieren un clima inestable o transitorio. Esta característica introduce una nota de ambigüedad en la escena, contrastando con la aparente estabilidad y orden del entorno construido. La luz es difusa, creando sombras suaves que modelan las formas y contribuyen a una sensación general de calma y serenidad.
En el margen izquierdo, se aprecia un edificio adyacente al jardín, posiblemente parte de la estructura palaciega o un edificio auxiliar. Su arquitectura, aunque menos elaborada que la del palacio, comparte elementos clásicos, reforzando la idea de un conjunto arquitectónico coherente y armonioso. La presencia de figuras humanas dispersas por el paisaje – algunos paseantes, otros atendiendo a los vehículos – añade una dimensión humana a la escena, sugiriendo la vida cotidiana en este entorno privilegiado.
Subtextualmente, la obra parece aludir a la opulencia y el poder de la aristocracia. La meticulosa planificación del jardín, la grandiosidad del palacio y la presencia de carruajes lujosos son símbolos evidentes de riqueza y estatus social elevado. No obstante, la atmósfera melancólica sugerida por el cielo nublado podría interpretarse como una alusión a la fragilidad de estas posesiones o a un sentimiento de desasosiego subyacente en este mundo aparentemente perfecto. La composición invita a reflexionar sobre las relaciones entre el hombre y la naturaleza, así como sobre las jerarquías sociales que definen el orden del mundo representado.