Rijksmuseum: part 1 – Steen, Jan Havicksz. -- Boerenbruiloft, 1672
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El foco central recae sobre una pareja sentada a la mesa principal; la mujer, vestida con un atuendo sencillo pero digno, parece absorta en sus pensamientos, mientras que el hombre, a su lado, muestra una expresión de resignación o melancolía. Esta dualidad emocional contrasta con la exuberancia del resto de los presentes.
Alrededor de ellos, se despliega un bullicio festivo: músicos interpretan melodías alegres, comensales brindan y conversan animadamente, y niños corretean por el suelo. Sin embargo, esta alegría parece forzada, incluso grotesca en algunos casos. Los rostros muestran una mezcla de satisfacción material y cierto hastío, como si la celebración fuera más un deber social que una expresión genuina de felicidad.
La composición es meticulosa; el artista distribuye los personajes con cuidado, creando líneas de visión que dirigen la mirada del espectador a través de la escena. La escalera en primer plano, con una figura masculina observando desde arriba, introduce una sensación de vigilancia y control. Los objetos dispersos por el suelo – migas de pan, cáscaras de nuez, restos de comida – acentúan la atmósfera desordenada y decadente.
En este cuadro, se percibe una crítica sutil a las convenciones sociales y a la superficialidad de las celebraciones. El autor parece interesado en explorar los aspectos menos halagüeños de la vida rural: la pobreza, el trabajo duro, la resignación ante el destino. La escena no es simplemente una representación de un matrimonio; es una reflexión sobre la condición humana, con sus alegrías y tristezas, sus esperanzas y decepciones. El uso del claroscuro intensifica esta sensación de ambigüedad moral, dejando al espectador con una impresión duradera de melancolía y desasosiego. La atmósfera general sugiere que, tras la fachada festiva, se esconde un profundo sentimiento de insatisfacción.