Andrea Previtali – Madonna and Child Enthroned between Saints Sebastian and Vincenzo Ferrer (or Tommaso d Acquino)
Ubicación: Academy Carrara (Accademia Carrara), Bergamo.
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En el centro de la composición, se observa a una figura femenina sentada en un trono ricamente decorado, sosteniendo a un niño pequeño en sus brazos. La mujer viste un manto azul intenso y una túnica roja; su mirada está dirigida hacia adelante con una expresión serena y melancólica. El niño, desnudo, parece buscar el contacto visual con el espectador.
A ambos lados de la figura central se presentan dos figuras masculinas en pie. A la izquierda, un joven con el torso descubierto y cubierto parcialmente por un paño blanco, exhibe heridas visibles en su cuerpo; sostiene una flecha o columna en su mano, lo que sugiere un martirio. Su rostro refleja dolor y resignación. A la derecha, un hombre vestido con hábito monástico de color oscuro observa al espectador; porta un libro rojo abierto, indicando su erudición y devoción religiosa.
El trono se encuentra dentro de una arquitectura renacentista, caracterizada por columnas clásicas y arcos decorados. El fondo presenta elementos arquitectónicos que sugieren un espacio interior, posiblemente una iglesia o capilla. La luz incide sobre las figuras principales, creando contrastes de sombra y volumen que enfatizan su importancia.
La disposición de los personajes sugiere una jerarquía visual: la figura femenina con el niño ocupa la posición central y más elevada, mientras que las figuras masculinas se ubican a sus lados como protectores o intercesores. La presencia del joven herido y el monje con el libro alude a temas de fe, sacrificio y conocimiento religioso.
La paleta cromática es rica y variada, con predominio de tonos azules, rojos y dorados que evocan la divinidad y la solemnidad. El tratamiento detallista de los rostros, las vestimentas y los objetos sugiere un interés por el realismo y la precisión en la representación.
En conjunto, la pintura transmite una atmósfera de devoción, contemplación y misterio. La combinación de elementos religiosos y arquitectónicos crea un espacio simbólico que invita a la reflexión sobre temas espirituales y morales. El contraste entre la figura maternal y las figuras masculinas sugiere una tensión entre el amor, el sufrimiento y la búsqueda del conocimiento divino.