Matthias Stom – Man with burning candle and bottle of wine
Ubicación: Academy Carrara (Accademia Carrara), Bergamo.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre luce una indumentaria peculiar: un chaleco con encajes y plumas adornando su cabello, sugiriendo una personalidad extravagante o perteneciente a una clase social específica, quizás un bufón o un artista ambulante. Su expresión es ambigua; una sonrisa leve se dibuja en sus labios, pero los ojos denotan una mezcla de picardía y melancolía. No es una alegría desinhibida, sino más bien una mueca que podría interpretarse como resignación o incluso burla.
En su mano izquierda sostiene una vela encendida, cuyo resplandor proyecta sombras sobre su rostro y el cuello. La llama, frágil e inestable, simboliza la fugacidad de la vida, la iluminación efímera del conocimiento o quizás un momento de inspiración que pronto se extinguirá. La botella de vino en su otra mano añade una capa de interpretación; podría representar consuelo, escape de las preocupaciones cotidianas, o incluso una forma de afrontar la precariedad existencial.
El autor ha dispuesto estos elementos con intencionalidad. La composición es sencilla pero efectiva, dirigiendo la mirada del espectador hacia el rostro del hombre y los objetos que sostiene. La ausencia casi total de contexto ambiental refuerza la sensación de intimidad y concentración en la figura humana.
Subyace una reflexión sobre la condición humana: la dualidad entre alegría y tristeza, la búsqueda de placer frente a la conciencia de la mortalidad, la aparente ligereza disfrazando quizás una profunda soledad o desilusión. La imagen invita a la contemplación, dejando al espectador la tarea de interpretar el significado último de esta escena aparentemente sencilla pero cargada de simbolismo. La pose del hombre, ligeramente ladeada, sugiere un cierto desenfado, pero también una vulnerabilidad que contrasta con la ostentación de su atuendo.