Philadelphia Museum of Art – Robert Henri, American, 1865-1929 -- Boulevard in Wet Weather, Paris
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es predominantemente terrosa: ocres, grises y marrones se mezclan para evocar la atmósfera húmeda y melancólica del momento. El cielo, cubierto por nubes densas, contribuye a esta sensación de opresión atmosférica, filtrando una luz apagada que apenas ilumina los edificios y las personas presentes.
El autor ha dispuesto figuras humanas dispersas a lo largo de la avenida: algunos peatones se apresuran bajo paraguas, otros parecen detenerse para observar el entorno. Se distinguen también vehículos tirados por caballos, sus siluetas borrosas integrándose en la atmósfera general de movimiento y transitoriedad. La vegetación, representada por un árbol solitario que se eleva hacia el cielo nublado, aporta una nota de vitalidad a la escena, aunque su aspecto es igualmente afectado por la humedad.
La pincelada es rápida y expresiva, con trazos sueltos que sugieren más que definen los contornos de las formas. Esta técnica contribuye a crear una impresión de inmediatez y espontaneidad, como si el artista hubiera intentado plasmar en lienzo la fugacidad del instante.
Más allá de la mera representación de un paisaje urbano bajo la lluvia, la obra parece sugerir una reflexión sobre la condición humana: la soledad, la transitoriedad, la adaptación a las circunstancias cambiantes. La atmósfera opresiva y el anonimato de los personajes sugieren una cierta desilusión o melancolía, pero también una aceptación resignada de la realidad cotidiana. El uso del color y la pincelada contribuyen a transmitir esta complejidad emocional, invitando al espectador a contemplar no solo lo que se ve, sino también el sentimiento subyacente que impregna la escena. La pintura evoca un instante efímero, una impresión visual capturada con urgencia y sinceridad.