Carl Larsson – Between Christmas and New Year. From A Home
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La escena representada se desarrolla en el interior de una habitación que sugiere un hogar burgués a finales del siglo XIX o principios del XX. El espacio está definido por paredes en tonos ocres y un suelo de madera con perspectiva lineal marcada, lo cual acentúa la sensación de profundidad. La luz, aunque difusa, parece provenir principalmente de una ventana fuera del encuadre, iluminando parcialmente los objetos y figuras presentes.
En el centro de la composición se observa a una mujer sosteniendo en brazos a un niño pequeño. Ambos parecen estar inmersos en un momento íntimo; la mujer mira al infante con ternura mientras éste intenta alcanzar su rostro. La vestimenta de ambos, aunque no lujosa, denota cierta pulcritud y cuidado.
El mobiliario es abundante y detallado. Un gran armario vitrina a la izquierda exhibe una colección de vajilla, sugiriendo un cierto estatus social y preocupación por las posesiones materiales. A la derecha, un aparador decorado con motivos florales alberga botellas y objetos ornamentales. Sobre el aparador se disponen platos decorativos y pequeñas esculturas. La presencia de estos elementos apunta a una vida doméstica organizada y orientada hacia la recepción de visitas o la celebración de eventos sociales.
Un detalle significativo es el marco vacío colgado sobre la puerta, con una inscripción ilegible en latín (Guds Fred). Este elemento introduce un subtexto religioso o moralizante, posiblemente aludiendo a la paz y la armonía familiar. La presencia de otros marcos vacíos apoyados contra la pared podría simbolizar ausencias, recuerdos o el paso del tiempo.
La atmósfera general es melancólica y contemplativa. A pesar de la aparente calidez del hogar, se percibe una sensación de quietud y soledad. El gesto tierno entre madre e hijo contrasta con la frialdad de los objetos inanimados que pueblan el espacio. La pintura parece explorar temas como la intimidad familiar, la memoria, la fugacidad del tiempo y la búsqueda de significado en la vida cotidiana. Se intuye una reflexión sobre la transición entre dos momentos temporales –el periodo navideño y el Año Nuevo–, un intervalo marcado por la introspección y la esperanza.