Francisco Jose De Goya y Lucientes – The Family of the Infante Don
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El artista ha distribuido los personajes en torno a la mesa y en una zona más alejada, creando diferentes planos de profundidad. En primer plano, varios hombres están absortos en el juego, mientras que otros observan con interés o indiferencia. Una mujer, parcialmente visible tras un biombo, parece observar la escena desde una posición privilegiada, su atuendo indicando un estatus social elevado. A su lado, otra figura femenina sostiene a un bebé, añadiendo un elemento de intimidad y continuidad familiar.
La iluminación es desigual, con fuertes contrastes entre zonas iluminadas y áreas sumidas en la penumbra. Esto contribuye a una atmósfera de misterio y ambigüedad. La oscuridad que rodea la escena sugiere una cierta distancia del espectador, como si estuviéramos observando desde fuera de un círculo íntimo.
Más allá de la representación literal de un juego de cartas, se intuyen subtextos relacionados con el poder, la jerarquía social y las convenciones cortesanas. La actitud relajada de algunos personajes contrasta con la formalidad del vestuario, sugiriendo una crítica sutil a la pompa y al ceremonial. La presencia del joven en el centro de la composición podría interpretarse como una representación de la juventud noble, quizás un heredero o futuro líder, aunque su expresión ambigua impide una lectura definitiva.
El biombo que se adivina parcialmente es particularmente interesante; actúa como una barrera física y visual, separando a los observadores del núcleo de la acción. Podría simbolizar las restricciones impuestas por el protocolo social o la dificultad para acceder al verdadero poder. La disposición general de los personajes, con algunos mirando directamente al espectador y otros desviando la mirada, genera una sensación de incomodidad y cuestionamiento. Se percibe una tensión latente entre la apariencia de cordialidad y una posible crítica implícita a las dinámicas sociales representadas.