Francisco Jose De Goya y Lucientes – The Family of the Duke of Osuna
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La mujer, sentada en un sillón ricamente decorado, irradia elegancia a través de su vestido de seda con encajes delicados. Su mirada se dirige hacia el espectador, aunque sin una conexión directa; hay una reserva en su actitud que sugiere un estatus social elevado y una conciencia de la formalidad del retrato.
Alrededor de ellos, cuatro niños pequeños completan la escena familiar. Sus edades varían, y sus poses son diversas: uno sostiene un juguete, otro parece estar a punto de hablar, mientras que otros dos observan con curiosidad al espectador. La disposición de los niños no es completamente simétrica; se percibe una cierta espontaneidad en su colocación, lo cual contrasta con la rigidez de las figuras adultas y aporta un toque de naturalismo a la composición.
El juego de luces es notable: ilumina principalmente los rostros y las vestimentas de los personajes, creando contrastes que resaltan sus texturas y detalles. La luz suave y difusa contribuye a una atmósfera de refinamiento y opulencia.
Más allá de la representación literal de una familia, el cuadro sugiere subtextos relacionados con el poder, la jerarquía social y la importancia de la descendencia en la perpetuación del linaje noble. La formalidad de las poses y la riqueza de los atuendos enfatizan el estatus privilegiado de esta familia dentro de la sociedad de su época. La presencia de los niños simboliza la continuidad familiar y la promesa de un futuro próspero para la casa. El fondo oscuro, casi absorto, podría interpretarse como una representación del peso de las responsabilidades que recaen sobre estos personajes, o quizás como una alusión a la oscuridad inherente al poder. En definitiva, el retrato trasciende la mera documentación visual para convertirse en un testimonio silencioso de una época y una clase social específicas.