Francisco Jose De Goya y Lucientes – The Second of May 1808, 1814, oil on canvas, Museo del
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La luz juega un papel crucial: un haz luminoso ilumina a varios personajes centrales, destacándolos sobre el fondo oscuro y turbulento. Esta iluminación dramática acentúa la intensidad emocional del momento. Se aprecia una mezcla heterogénea de individuos: algunos desnudos o semidesnudos, otros vestidos con ropas civiles, y soldados uniformados montados a caballo. La variedad en las vestimentas sugiere un conflicto entre diferentes estratos sociales y facciones.
El autor ha empleado una paleta de colores dominada por tonos oscuros – marrones, grises, negros – que contribuyen a la atmósfera sombría y opresiva. Sin embargo, destellos de rojo, especialmente en el pañuelo que ondea sobre un personaje caído, introducen un elemento de vitalidad y simbolismo relacionado con la sangre y el sacrificio.
En la disposición de las figuras se percibe una clara jerarquía: los soldados a caballo, con sus posturas imponentes y armamento visible, representan la autoridad militar. Los civiles, por su parte, aparecen en posiciones más bajas, algunos caídos o tendidos en el suelo, otros luchando desesperadamente. La figura central, un hombre vestido de blanco que parece alzar los brazos hacia el cielo, podría interpretarse como una representación del espíritu rebelde y la búsqueda de justicia.
Subyace a esta representación una reflexión sobre la opresión y la resistencia. La pintura no solo narra un evento histórico concreto, sino que también explora temas universales como la libertad, la injusticia y el coraje ante la adversidad. La ausencia de una narrativa lineal y la prevalencia del caos sugieren la brutalidad inherente al conflicto y la pérdida inevitable que conlleva. El artista parece interesado en capturar no tanto los detalles específicos del evento, sino más bien la esencia emocional de la lucha: el miedo, la ira, la desesperación y la determinación. La composición fragmentada y la representación visceral de la violencia buscan impactar al espectador y provocar una reflexión sobre las consecuencias de la guerra y la tiranía.