Unknown painters – Albrekt (1443-1500), Duke of Saxony, Zedena (1449-1510), Princess of Bohemia
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El caballero, situado ligeramente más a la izquierda, viste una rica indumentaria con detalles dorados y bordados intrincados. Su atuendo incluye una capa adornada con plumas, un gorro con penacho y lo que parece ser una armadura o coraza bajo la vestimenta. En su mano derecha sostiene un cetro o bastón, símbolo de poder y autoridad. La expresión en su rostro es seria y distante, transmitiendo una imagen de dignidad y severidad.
La dama, a su lado, porta un vestido igualmente elaborado, con mangas abullonadas y un cuello alto adornado con encaje. Su cabello está recogido bajo un tocado o velo. Su postura es más relajada que la del caballero, aunque mantiene una expresión contenida y formal. La paleta de colores en su vestimenta se inclina hacia tonos marrones y dorados, creando una sensación de calidez y opulencia.
El fondo arquitectónico está simplificado, pero permite distinguir columnas y un nicho donde se encuentra una escultura o busto, posiblemente representando a algún miembro de la familia real. En el suelo, un mosaico geométrico contribuye a la formalidad del conjunto.
La inclusión de los escudos heráldicos en la parte inferior del retrato es significativa; identifican a las personas representadas y aluden a sus linajes y territorios. La tipografía utilizada para las inscripciones sugiere una época temprana de la imprenta, lo que refuerza el carácter histórico del documento.
Subtextualmente, la pintura parece querer comunicar un mensaje de poder, legitimidad y estabilidad dinástica. La riqueza de los atuendos, la formalidad de las poses y la presencia de símbolos heráldicos subrayan el estatus social elevado de los retratados. La composición simétrica y el fondo arquitectónico crean una atmósfera de orden y control, sugiriendo un mundo gobernado por leyes y tradiciones. La mirada fija y distante de los personajes podría interpretarse como una declaración de su deber hacia sus súbditos y la perpetuación de su linaje. El retrato no busca la intimidad o la expresión emocional; más bien, se presenta como un registro oficial de dos figuras importantes dentro de una estructura social jerárquica.