El Greco – Portrait of Juan de Avila
Ubicación: El Greco Museum (Museo del Greco), Toledo.
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Comentarios: 2 Ответы
святой Иоанн Авильский, молись перед Богом о моей грешной душе о Божиих благодатей....
Святой Иоанн Авильский! Защити детей наших и молодежь от неверия, от безбожества, умоляй перед Всевышним о чистоте и призвании для детей...
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La iluminación es teatral, con fuertes contrastes entre luces y sombras que modelan su rostro y resaltan las arrugas de la piel, evidenciando el paso del tiempo y una vida marcada por experiencias. La luz incide principalmente desde un lado, creando volúmenes y acentuando la textura de la barba canosa y el cabello ralo, también salpicado de canas.
El hombre viste con ropas oscuras, probablemente sacerdotales, que enfatizan su posición social y posiblemente su austeridad. La tela parece pesada y de buena calidad, aunque la ejecución pictórica sugiere una cierta economía en los detalles del vestuario, priorizando la expresión facial y el gesto principal.
Este último es crucial: la mano derecha se apoya sobre el pecho, un movimiento que puede interpretarse como un signo de sinceridad, devoción o incluso introspección. El gesto no es exagerado ni grandilocuente; más bien, transmite una quietud contenida, una reflexión interna. La posición de la mano también podría sugerir una defensa personal, una declaración de integridad ante posibles acusaciones o juicios.
La expresión del rostro es compleja: hay una mezcla de severidad y melancolía, con unos ojos que parecen escrutar al espectador con una intensidad penetrante. No se trata de una sonrisa amable ni de una mirada complaciente; más bien, se percibe una sabiduría adquirida a través de la experiencia, quizás incluso un cierto desencanto.
En términos subtextuales, el retrato sugiere una personalidad marcada por la introspección y la conciencia de sí mismo. La austeridad del vestuario y la sencillez de la composición refuerzan la idea de una vida dedicada al servicio o a la contemplación. El gesto de la mano sobre el pecho podría interpretarse como un símbolo de honestidad, pero también como una defensa ante posibles críticas o acusaciones. En general, se trata de un retrato que busca transmitir no solo la apariencia física del retratado, sino también su carácter y su estado interior. La atmósfera es de solemnidad y quietud, invitando a la reflexión sobre el paso del tiempo, la fe y la condición humana.