The Dinner Claude Oscar Monet (1840-1926)
Claude Oscar Monet – The Dinner
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Pintor: Claude Oscar Monet
Claude Monet fue un pintor impresionista francés del siglo XIX cuyos cuadros han gozado del merecido amor de varias generaciones de personas que conocen el valor del verdadero arte. La Cena fue pintada en 1869 con el detallismo característico del pintor, prestando atención a absolutamente todos los pequeños detalles, desde la jarra hasta los platos que decoran la estantería sobre la chimenea. El lienzo que salió del pincel del artista es bastante tranquilo y ordinario, pero no por ello menos bello e incluso original.
Descripción del cuadro de Claude Monet El almuerzo
Claude Monet fue un pintor impresionista francés del siglo XIX cuyos cuadros han gozado del merecido amor de varias generaciones de personas que conocen el valor del verdadero arte. La Cena fue pintada en 1869 con el detallismo característico del pintor, prestando atención a absolutamente todos los pequeños detalles, desde la jarra hasta los platos que decoran la estantería sobre la chimenea.
El lienzo que salió del pincel del artista es bastante tranquilo y ordinario, pero no por ello menos bello e incluso original. La familia está en primer plano, cenando en una gran mesa redonda con su madre, su padre, su hijo adulto y un niño pequeño, indistintamente un niño o una niña.
Los rostros de los personajes principales están iluminados por una gran y hermosa lámpara, cuya luz, sin embargo, no es suficiente para iluminar los rincones de la gran sala, por lo que el rostro de la sirvienta que se acerca con un plato de comida permanece invisible para el espectador. La familia cena con dignidad y gracia, sin que nadie hable, todos terriblemente absortos en el proceso de comer.
El fuego arde con fuerza en la chimenea y su resplandor proyecta una sombra sobre las personas sentadas a la mesa. La simplicidad de este cuadro es sorprendente, gente corriente sentada en una comida bastante corriente, después de un largo día.
La criada del cuadro sugiere que la familia es de cierto estatus social; sólo el niño sentado cómodamente en la silla infantil está a gusto, mientras que los demás se atienen a las normas habituales de decoro, lo que puede notarse con detalle en la forma en que la mujer se lleva la cuchara a la boca y en la postura erguida del hombre, de espaldas al espectador.
A primera vista no hay nada destacable en la imagen, pero ese es el objetivo: retratar lo que todo el mundo está acostumbrado a dar por sentado como algo común en colores y ponerlo en evidencia, ¿qué podría ser más destacable que eso?
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No se puede comentar Por qué?
La obra presenta una escena íntima y sombría: un grupo de personas reunidas alrededor de una mesa para cenar en el interior de una habitación tenuemente iluminada. Se distinguen al menos seis figuras, aunque sus rostros se encuentran mayormente ocultos o difuminados por las sombras, lo que impide una clara identificación individual. La luz principal emana de una lámpara suspendida sobre la mesa, creando un foco brillante que resalta el mantel blanco y los objetos dispuestos sobre él: platos, vasos y posiblemente alimentos.
La paleta cromática es predominantemente oscura, con tonos marrones, ocres y grises que sugieren calidez pero también cierta melancolía o represión. El uso de la luz y la sombra no solo define las formas sino que también contribuye a crear una atmósfera densa y opresiva. La pincelada parece ser rápida y suelta, lo que añade un carácter informal y espontáneo a la representación.
En el lado derecho del cuadro se observa una chimenea encendida, cuyo resplandor complementa la iluminación de la lámpara, aunque no logra disipar completamente la oscuridad circundante. La presencia de objetos colocados sobre la repisa de la chimenea sugiere un hogar habitado, pero también puede interpretarse como un intento de compensar la frialdad emocional que parece impregnar la escena.
La composición es notablemente centrada en la mesa y las figuras que la rodean, lo que enfatiza la importancia del acto de comer como un ritual social. Sin embargo, la falta de interacción visible entre los comensales, junto con sus posturas encorvadas y rostros ocultos, sugiere una tensión subyacente o una sensación de alienación.
La pintura podría interpretarse como una reflexión sobre la soledad en medio de la compañía, la incomunicación familiar o las dificultades económicas que pueden afectar la vida cotidiana. La atmósfera sombría y la falta de alegría sugieren un ambiente de privación o descontento, aunque los detalles específicos del contexto social y cultural son necesarios para una interpretación más precisa. El autor parece interesado en capturar no tanto la apariencia externa de la escena sino las emociones y sentimientos que subyacen a ella.