Gillis d’Hondecoeter – Orpheus Charming the Beasts
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer término, una variada fauna convive en un espacio abierto, delimitado por la línea de árboles que marca el horizonte. Un grupo de ganado – vacas, bueyes – pasta pacíficamente junto a aves acuáticas, como patos y gansos, que se congregan en las orillas de lo que parece ser una charca o arroyo poco profundo. A su derecha, un caballo salvaje, de porte noble, observa la escena con cierta distancia, mientras que más allá, un ciervo se acerca cautelosamente a los animales domésticos. La disposición no es aleatoria; hay una sensación de movimiento circular, como si todos los seres vivos estuvieran atraídos por una fuerza invisible.
En el plano medio, entre la espesura del bosque, se vislumbran figuras humanas, aunque su presencia es discreta y periférica. Una mujer, sentada sobre un tronco, parece observar la escena con atención, mientras que otros personajes se adentran en la penumbra, difuminados por la distancia y la luz. Esta inclusión de la figura humana sugiere una relación entre el hombre y la naturaleza, aunque esta relación no es explícita ni conflictiva; más bien, se presenta como una coexistencia pacífica.
La composición general transmite un mensaje de armonía y orden natural. La ausencia de elementos perturbadores o violentos refuerza esta impresión de serenidad. Sin embargo, también puede interpretarse como una representación idealizada de la naturaleza, una visión utópica donde las barreras entre especies se desvanecen y el conflicto es inexistente. El artista parece querer evocar un estado primigenio, anterior a la intervención humana, donde la belleza y la paz reinan por encima de todo. La disposición de los animales, su proximidad inusual, podría sugerir una influencia externa, una fuerza que los une y los somete a un mismo destino o encanto. La escena, en definitiva, invita a la contemplación y a la reflexión sobre la relación entre el hombre, la naturaleza y el poder del arte para representar un mundo idealizado.