Edward John Poynter – The Visit of the Queen of Sheba to King Solomon
Ubicación: Art Gallery of New South Wales, Sydney.
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El espacio arquitectónico es dominado por columnas coríntias de color rojo intenso, que se elevan hacia una bóveda iluminada por aperturas superiores, permitiendo la entrada de luz natural. Esta iluminación resalta la policromía de los elementos decorativos: dorados, rojos, azules y verdes se combinan en tapices, esculturas y mobiliario. La perspectiva es clara, aunque ligeramente elevada, lo que permite abarcar una multitud considerable de figuras.
La reina, ubicada en primer plano, avanza acompañada por un séquito numeroso. Su vestimenta es rica y elaborada, con detalles que sugieren su origen exótico y su estatus real. El gesto de la reina, con la mano extendida hacia el rey, denota respeto pero también una cierta audacia o curiosidad.
El rey, situado en un plano superior y central, irradia autoridad. Su postura es erguida, su mirada directa y su vestimenta ostentosa. Un bastón real le sirve de atributo, reforzando su posición de poder. A sus pies, se encuentran animales exóticos, como un pavo real, que simbolizan la riqueza y el exotismo del reino.
La multitud presente en la escena es variada: músicos, guardias, cortesanos, sirvientes… Cada uno está representado con una expresión y una actitud particular, contribuyendo a la atmósfera de solemnidad y expectación. Se aprecia un contraste entre los personajes más cercanos al rey, ataviados con ropajes lujosos, y aquellos que se encuentran en segundo plano, vestidos con atuendos más modestos.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como el poder, la diplomacia, la riqueza y el encuentro de culturas diferentes. La presencia de animales exóticos sugiere un comercio floreciente y una conexión con tierras lejanas. La mirada del rey, a la vez distante y penetrante, podría interpretarse como una evaluación de la reina y sus intenciones. El contraste entre la opulencia del entorno y la diversidad de los personajes invita a reflexionar sobre las jerarquías sociales y las relaciones de poder que subyacen en el encuentro entre estas dos culturas. La escena, aunque formal, transmite una tensión latente, un momento crucial en una negociación o intercambio diplomático.