Carl Gustaf Hellqvist – Peder Sunnanväder’s and Mäster Knut’s Ignominious Entry into Sthlm 1526
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el centro de la composición, dos figuras principales son conducidas a través de la multitud montadas en un caballo blanco. Uno de ellos, vestido con ropajes que sugieren una posición elevada – quizás eclesiástica o nobiliaria –, lleva una corona torcida sobre su cabeza, símbolo de su degradación y pérdida de autoridad. Su rostro está oculto, pero se intuye una expresión de resignación o vergüenza. El otro personaje, a su lado, parece más desaliñado y abatido.
La multitud que los rodea es heterogénea: algunos observan con curiosidad morbosa, otros parecen mostrar hostilidad o burla. Se distinguen soldados armados con lanzas y espadas, encargados de mantener el orden y escoltar a los prisioneros. La disposición de la gente sugiere un movimiento hacia adelante, impulsando a los protagonistas hacia un destino incierto.
El autor ha prestado especial atención al detalle en la representación de las texturas: la madera rugosa de las construcciones, los tejidos de las vestimentas, el brillo del metal de las armas. Esta minuciosidad contribuye a crear una sensación de realismo y autenticidad. La paleta de colores es predominantemente terrosa, con tonos ocres, marrones y grises que refuerzan la atmósfera de desolación y humillación.
Subyacentemente, la obra parece explorar temas como el poder, la justicia, la vergüenza pública y la caída en desgracia. La escena sugiere una transgresión del orden establecido, un castigo impuesto por una autoridad superior. El contraste entre la elegancia del caballo blanco y la degradación de los personajes montados sobre él crea una tensión visual que intensifica el impacto emocional de la obra. La presencia de niños observando desde los balcones podría interpretarse como una reflexión sobre la transmisión de valores y la perpetuación de las estructuras sociales, incluso en momentos de crisis o cambio. La composición general transmite un sentimiento de pesimismo y desconfianza hacia las instituciones del poder.