Simon Peter Tilemann – A Roman Triumphal Parade
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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En primer plano, destaca una plataforma o carroza donde se alzan dos figuras masculinas ataviadas con indumentaria regia: coronas elaboradas y vestimentas suntuosas sugieren un poder absoluto. A su alrededor, una multitud heterogénea se agolpa, compuesta por soldados armados, músicos que ejecutan instrumentos de cuerda y viento, y personajes de diversas clases sociales. La disposición de la gente es dinámica; algunos parecen participar activamente en la celebración, mientras que otros observan con expresiones variadas: asombro, respeto, incluso resignación.
Un elemento particularmente llamativo es la presencia de individuos despojados de su vestimenta, aparentemente prisioneros o vencidos, exhibidos como trofeos de guerra. Sus rostros reflejan una mezcla de humillación y dolor, contrastando fuertemente con la alegría exuberante que impregna el resto del cortejo. La disposición de estos personajes en la parte derecha de la composición, cerca de un arco monumental, podría interpretarse como una representación simbólica de la victoria sobre un pueblo extranjero o la sumisión de un territorio conquistado.
El uso de la luz es desigual; zonas iluminadas con intensidad contrastan con áreas más oscuras, acentuando el dramatismo de la escena y dirigiendo la atención del espectador hacia los personajes centrales. La paleta cromática se inclina por tonos terrosos y dorados, evocando una atmósfera de riqueza y poder.
Más allá de la mera representación de un evento histórico, esta pintura parece explorar temas más profundos como el ejercicio del poder, la naturaleza de la victoria y la condición humana frente a la adversidad. La yuxtaposición entre la celebración ostentosa y el sufrimiento silencioso de los vencidos invita a una reflexión sobre las consecuencias de la guerra y la fragilidad de la gloria terrenal. La composición, aunque grandiosa en su escala, revela también una cierta tensión subyacente, un eco del dolor que acompaña inevitablemente al triunfo.