Monzon – #37622
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La artista ha dispuesto elementos inquietantes sobre la superficie del cuerpo: aberturas circulares, pintadas de rojo intenso, parecen perforar la carne, revelando lo que podría ser un interior visceral o una representación simbólica de heridas. Estas aberturas no se presentan como simples detalles anatómicos, sino más bien como signos de vulnerabilidad y sufrimiento. Un elemento recurrente son las líneas verticales amarillas que se extienden desde el borde inferior de la composición, sugiriendo una conexión con lo terrenal o quizás un intento de anclaje en un mundo caótico.
La paleta cromática es limitada pero impactante: los tonos ocres y amarillos evocan tierra, decadencia y posiblemente enfermedad, mientras que el blanco del cuerpo contrasta fuertemente, acentuando su fragilidad. El rojo, empleado en las aberturas, introduce una nota de violencia y dolor, intensificando la atmósfera general de angustia.
En cuanto a los subtextos, la obra parece explorar temas relacionados con la identidad fragmentada, la vulnerabilidad física y emocional, y la deshumanización. La figura andrógina podría interpretarse como una representación de la pérdida de la individualidad o una búsqueda de unidad en medio de la disolución. La yuxtaposición de formas orgánicas y geométricas sugiere una tensión entre lo natural y lo artificial, entre el cuerpo humano y las fuerzas que buscan controlarlo o destruirlo. La sensación general es de aislamiento y desesperación, transmitida a través de la distorsión anatómica, la paleta cromática sombría y la composición opresiva. La obra invita a una reflexión sobre los límites del cuerpo, la fragilidad de la existencia y las consecuencias de la fragmentación personal.