Domenico Puligo – Mary Magdalene
Ubicación: Borghese gallery, Rome (Galleria Borghese).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se centra en tonos terrosos: ocres, rojizos y verdes apagados, con un contraste notable entre la luminosidad de la piel y la oscuridad del fondo. Este último, difuminado y carente de detalles, contribuye a aislar a la figura y a dirigir toda la atención hacia ella. La luz incide sobre el rostro y el brazo, modelando las formas y acentuando su textura.
La mujer viste una túnica coral que se pliega con naturalidad, revelando sutilmente la anatomía subyacente. Su cabello, de un tono rojizo similar al de la vestimenta, cae en suaves ondas sobre sus hombros. En su mano izquierda sostiene un objeto esférico, posiblemente un recipiente o una vasija, cuyo propósito simbólico permanece ambiguo pero que podría asociarse con elementos de penitencia o devoción.
La expresión facial es compleja y ambivalente. No se trata de una belleza idealizada; la figura presenta rasgos realistas, incluso con cierta aspereza, que sugieren una vida marcada por experiencias intensas. La boca está ligeramente entreabierta, como si estuviera a punto de hablar o suspirar. El gesto general transmite una sensación de quietud y recogimiento, pero también de una profunda carga emocional.
En cuanto a los subtextos, la pintura invita a múltiples interpretaciones. El objeto que sostiene podría simbolizar el arrepentimiento, la conversión o la ofrenda. La mirada penetrante sugiere una conexión íntima con el espectador, invitándolo a compartir su estado anímico. La ausencia de un contexto narrativo claro permite al observador proyectar sus propias emociones y experiencias en la figura representada, generando una resonancia personal y subjetiva. Se percibe una búsqueda interior, una reflexión sobre la condición humana y quizás, una redención silenciosa. La atmósfera general es de introspección y misterio, dejando espacio para la contemplación y el debate.