Andrea di Bonaiuto da Firenze – Crucifixion with the Virgin, Saint John the Evangelist, and a Dominican Monk
Ubicación: Vatican Museums (Musei Vaticani), Vatican.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A ambos lados del crucifijo, dos figuras femeninas, presumiblemente la Virgen María y San Juan el Bautista, observan la escena con gestos de dolor y compasión. Sus rostros están velados, una práctica común para representar a personajes sagrados y enfatizar su conexión con lo divino. Los halos dorados que los rodean refuerzan su santidad. La paleta de colores utilizada en sus vestimentas –tonalidades rosadas y lilas– contrasta con el fondo oscuro, atrayendo la atención hacia ellas.
En la parte inferior izquierda, un monje dominico se arrodilla ante el pie de Cristo, inclinado en señal de penitencia y devoción. Su hábito negro, sobrio y austero, subraya su pertenencia a una orden religiosa conocida por su rigor espiritual y su compromiso con la contemplación. La postura del monje sugiere una conexión personal e íntima con el sufrimiento de Cristo, invitando al espectador a identificarse con él en un acto de piedad.
Dos ángeles, ubicados en los laterales superiores, observan la escena desde una posición privilegiada. Sus alas extendidas sugieren movimiento y trascendencia, mientras que sus rostros expresan una mezcla de tristeza y reverencia. El fondo oscuro, casi monocromático, intensifica el dramatismo de la escena y concentra la atención en las figuras principales.
La pintura transmite un mensaje de redención a través del sufrimiento. La presencia del monje dominico sugiere una invitación a la contemplación y al arrepentimiento, mientras que la Virgen María y San Juan el Bautista encarnan la compasión y la fe. El uso de halos dorados y la paleta de colores contribuyen a crear una atmósfera de solemnidad y devoción religiosa. La composición, aunque relativamente sencilla en su estructura, es rica en simbolismo y evoca un profundo sentimiento de dolor, esperanza y redención.