Metropolitan Museum: part 2 – Paul Cézanne - Still Life with a Ginger Jar and Eggplants
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La composición presenta una naturaleza muerta dispuesta sobre una superficie cubierta por un paño con motivos florales en tonos azulados y violáceos. En primer plano, se observa una bandeja ovalada que contiene varias frutas –manzanas y naranjas–, colocadas de manera aparentemente aleatoria pero cuidadosamente equilibrada. La luz incide directamente sobre estas frutas, resaltando sus formas redondeadas y texturas.
A la derecha de la bandeja, un objeto alargado con dos protuberancias oscuras se apoya contra una pared o cortina de color verde pálido. Su función es ambigua; podría tratarse de una herramienta agrícola o parte de un elemento decorativo.
En el centro de la escena, destacan dos recipientes cerámicos: uno de gran tamaño y forma bulbosa en un tono verde intenso, y otro más pequeño con un patrón intrincado en azul y blanco. La disposición de estos objetos no sigue una lógica tradicional de bodegón; parecen colocados para explorar las relaciones espaciales y volumétricas entre ellos.
En el fondo, se vislumbra parte de un mueble o estructura arquitectónica de madera oscura, lo que sugiere un interior doméstico. La paleta cromática es contenida, dominada por tonos fríos –azules, verdes y grises– con algunos toques cálidos en las frutas.
La pincelada es visible y deliberadamente no busca la perfección mimética; se aprecia una cierta rugosidad en la aplicación del color que enfatiza la materialidad de la pintura. El autor parece más interesado en capturar la esencia de los objetos, su peso y volumen, que en reproducir fielmente su apariencia visual.
Subtextos potenciales:
La elección de frutas como manzanas y naranjas podría evocar referencias a la abundancia y la fertilidad, pero también al paso del tiempo y la decadencia –la fruta madura es un símbolo recurrente en el arte occidental. La presencia de los recipientes cerámicos sugiere una conexión con la vida cotidiana y las actividades domésticas, aunque su disposición inusual podría indicar una reflexión sobre la naturaleza de la representación artística y la búsqueda de nuevas formas de expresión. La atmósfera general es introspectiva y silenciosa, invitando a la contemplación más que a la narración. La falta de un punto focal claro sugiere una exploración de las relaciones entre los objetos en sí mismos, más allá de su significado simbólico o funcional.