Metropolitan Museum: part 2 – Salvator Rosa 1615–1673 Rome) - The Dream of Aeneas
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En primer plano, un hombre joven, vestido con armadura y cubierto parcialmente por un turbante blanco, reposa recostado sobre el suelo rocoso. Su postura denota agotamiento, vulnerabilidad e incluso desesperación; la cabeza apoyada en su brazo revela una actitud de rendición o sueño profundo. La espada, abandonada a su lado, simboliza quizás la pérdida del poder o la suspensión temporal de la acción bélica.
Sobre él, se alza una figura anciana y corpulenta, con una barba larga y tupida que le confiere un aspecto casi mítico. Su vestimenta, tosca y rústica, contrasta con la elegancia de la armadura del joven. La postura de este personaje es contemplativa; sus manos cubren su rostro en un gesto que puede interpretarse como tristeza, compasión o incluso una premonición. La mirada dirigida hacia abajo sugiere una conexión íntima con el hombre dormido, pero también una distancia emocional marcada por la experiencia y el conocimiento.
El cielo, visible a través de una abertura en la parte superior del cuadro, presenta un conjunto de nubes tormentosas que intensifican la atmósfera de inquietud y presagio. La paleta cromática es dominada por tonos terrosos y oscuros – marrones, grises y verdes apagados – que contribuyen a crear una sensación de melancolía y misterio.
Subyacentemente, esta pintura parece explorar temas como el destino, la vulnerabilidad humana frente al poder, la relación entre la juventud y la vejez, y la naturaleza del sueño y la profecía. La yuxtaposición de la armadura y el turbante sugiere una dualidad entre la protección física y la fragilidad emocional. La figura anciana podría representar un oráculo o una encarnación de la sabiduría ancestral que observa con resignación el sufrimiento humano, mientras que el joven dormido simboliza la esperanza, la inocencia o quizás la ignorancia frente a las inevitables dificultades del futuro. La escena evoca una sensación de quietud tensa, como si un momento crucial estuviera suspendido en el tiempo, esperando ser revelado.