Metropolitan Museum: part 2 – Corrado Giaquinto - The Penitent Magdalen
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Aquí se observa una composición de marcado dramatismo religioso. La figura central, una mujer joven, ocupa la mayor parte del espacio pictórico y está representada en un estado de profunda penitencia. Su postura es encorvada, con las manos juntas frente al rostro, gesto que denota arrepentimiento y dolor interior. El cabello castaño largo le cae sobre los hombros, enmarcando una expresión facial marcada por la melancolía y la introspección. La luz incide de manera teatral sobre su cuerpo desnudo, resaltando la vulnerabilidad y fragilidad de la figura.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos: ocres, dorados y amarillos dominan la vestimenta de la mujer, contrastando con el azul intenso del manto que cubre parcialmente sus piernas. Esta yuxtaposición de colores acentúa la sensación de contraste entre su pasado pecaminoso (sugerido por la desnudez) y su presente de expiación.
En primer plano, sobre una roca tosca, se encuentra un libro abierto y un cráneo humano. El libro simboliza el conocimiento divino y la palabra revelada, mientras que el cráneo es un memento mori, recordatorio constante de la mortalidad y la fugacidad de la vida terrenal. Estos elementos refuerzan el tema central del arrepentimiento y la búsqueda de redención.
En la parte superior derecha, tres ángeles observan a la mujer con una expresión de compasión y esperanza. Sus alas extendidas sugieren una conexión entre el mundo terreno y el celestial, indicando la posibilidad de gracia divina y perdón. La luz que emana de ellos ilumina parcialmente la escena, creando un ambiente místico y trascendente.
La composición general es vertical, enfatizando la elevación espiritual de la mujer penitente. El uso del claroscuro acentúa el dramatismo de la escena y dirige la mirada del espectador hacia la figura central. La atmósfera es cargada de emoción, invitando a la reflexión sobre temas como el pecado, el arrepentimiento, la redención y la esperanza en la salvación. Se percibe una intención de conmover al espectador, apelando a su sensibilidad religiosa y moral.