Metropolitan Museum: part 2 – John Vanderlyn - The Calumny of Apelles
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El grupo central está dominado por figuras masculinas y femeninas envueltas en túnicas blancas, con una palidez que sugiere fragilidad o incluso enfermedad. Uno de ellos, un anciano de rostro demacrado y expresión angustiada, intenta apartar a otro hombre, aparentemente el sujeto prostrado, de las manos de varias figuras que lo rodean. Estas últimas parecen susurrarle al oído, gesticulando con intensidad y transmitiendo una sensación de conspiración o difamación. La postura encorvada de algunas de ellas refuerza la idea de un secreto compartido, una calumnia propagándose en silencio.
A la izquierda, una figura femenina desnuda, iluminada por una luz intensa que la separa del resto de la escena, observa con aparente desaprobación lo que ocurre. Su presencia introduce un elemento de juicio moral o de verdad reveladora, como si fuera testigo de la injusticia que se está cometiendo. La luz que la baña contrasta fuertemente con la penumbra que envuelve al resto de los personajes, enfatizando su papel de observadora imparcial.
La composición es asimétrica y dinámica; las figuras no están dispuestas en una línea recta sino que se entrelazan creando un movimiento visual que guía la mirada del espectador a través de la escena. La ausencia casi total de color, con predominio de tonos grises y blancos, contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y misterio.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la difamación, la injusticia, la verdad oculta y el poder destructivo de los rumores. El gesto desesperado del anciano sugiere un intento fallido de proteger al hombre prostrado de las acusaciones que se le imputan. La figura femenina desnuda podría representar la personificación de la virtud o la justicia, observando con desdén la corrupción moral que se manifiesta en el resto de los personajes. En general, la pintura invita a una reflexión sobre la naturaleza humana y la fragilidad de la reputación frente a las falsedades y las intrigas. La atmósfera opresiva y la iluminación dramática sugieren un contexto de conflicto social o político, donde la verdad es manipulada para fines ulteriores.