Metropolitan Museum: part 2 – Francesco di Marco Marmitta da Parma - Adoration of the Shepherds
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, un grupo heterogéneo de personajes se inclinan sobre el Niño, representado recostado sobre un manto azul. La figura central, vestida con túnica azul, destaca por su posición y coloración, sugiriendo una importancia primordial dentro del relato. A su alrededor, pastores, algunos desnudos y otros vestidos con ropas sencillas, se muestran en actitudes de reverencia y asombro. La presencia de figuras desnudas introduce un elemento de humildad y conexión con la naturaleza, contrastando con la dignidad que irradia la figura central.
Un grupo de ángeles, situados sobre el arco, añaden una dimensión celestial a la escena. Su disposición en el cielo, iluminado por una estrella brillante, refuerza la idea de lo divino y sobrenatural. La luz, difusa pero intensa, ilumina los rostros de los personajes, acentuando sus expresiones de devoción y asombro.
La pintura presenta un interés notable por el detalle en la representación de las texturas: la suavidad del manto azul contrasta con la rugosidad de la piedra del arco y la hierba verde que lo cubre. El uso de la perspectiva, aunque no completamente riguroso, contribuye a crear una sensación de espacio y profundidad.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas de humildad, fe y la conexión entre el mundo terrenal y el divino. La yuxtaposición de elementos naturales y arquitectónicos sugiere una transición entre lo profano y lo sagrado. La diversidad de los personajes presentes –pastores sencillos junto a figuras que sugieren mayor rango social– podría interpretarse como una invitación a la universalidad del mensaje religioso, donde todos son bienvenidos ante el Niño. La ruina arqueada, además de proporcionar un marco visual, puede simbolizar la fragilidad de las estructuras humanas frente a la eternidad divina.